Pinturas murales religiosas en la plaça de Dalt

De WikiPetrer
Revisión del 08:20 28 sep 2017 de Cultura (discusión | contribuciones) (Página creada con «Pinturas murales religiosas en la plaça de Dalt. ==Denominación== thumb|right|Fachada del inmueble. Frescos de temática religiosa pintados en...»)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar

Pinturas murales religiosas en la plaça de Dalt.

Denominación

Fachada del inmueble.

Frescos de temática religiosa pintados en tres paredes en un inmueble de la plaça de Dalt: en una pared se representa posiblemente la imagen de la Virgen del Remedio, patrona de la población; en otra, la imagen de san José con el niño Jesús en brazos; la última muestra a santa Ana y san Joaquín. Se fechan a finales del siglo XVIII.

Ubicación

Las tres imágenes se localizan en la sala de entrada en la planta baja del inmueble número 12 de la plaça de Dalt.

Datos históricos

Pintura Virgen del Remedio.

La hipótesis de Hipólito Navarro indica que, con motivo de la construcción de la nueva parroquia en 1779, cuyas obras duraron tres años, se pudo trasladar el culto a esta casa ubicada a escasos 100 metros de la parroquia con la finalidad de que estas ceremonias continuaran en el centro de la población, ya que la imagen de la Divina Majestad, el agua bautismal y los Santos Aceites fueron trasladados a la ermita de San Bonifacio Mártir, que se encontraba en aquel momento en las afueras de la población.

A principios de la década de los ochenta del siglo XX, al realizar las obras de reforma de la vivienda, se encontró de forma casual una imagen de la Virgen del Remedio pintada en la pared, mientras se realizaban trabajos de picado sobre el enlucido. No obstante, el desconocimiento de la importancia de este hallazgo por parte de los obreros, hizo que fuera rápidamente enlucida y tapada. Posteriormente, cuando en la casa se realizaron nuevas obras, se desprendió una capa de yeso de la pared, quedando al descubierto una parte de este fresco, y su propietario lo descubrió totalmente. Este hecho se notificó en la Diputación de Alicante, y se desplazaron técnicos especialistas para valorar el hallazgo.

Pintura San José.

En el año 1989, durante una nueva restauración de las paredes, aparecieron dos nuevas pinturas en la entrada de la casa que, al igual que la de la Virgen del Remedio, se encontraban bastante deterioradas como consecuencia de haber pasado más de doscientos años bajo el enlucido, y como efecto de las numerosas obras en el inmueble. Podrían tratarse, según apunta en sus artículos el investigador Hipólito Navarro, de la imagen de san José con el niño Jesús en brazos, por una parte, y de las figuras de santa Ana y san Joaquín, por otra. En las pinturas se puede apreciar la firma de sus autores aunque de forma casi ilegible; se supone que corresponden a dos o más pintores, ya que la imagen de la Virgen está representada con colores vivos y alegres, mientras que las encontradas posteriormente tienen unos colores más oscuros y de estilo diferente. No obstante, la calidad de las tres pinturas nos hacen pensar en que fueron efectuadas por pintores que conocían bien su oficio.

Posteriormente un equipo de especialistas estudió las pinturas y también se solicitó la presencia de José Cardona, presbítero y pintor, que confirmó la antigüedad de los frescos.

Características y descripción

Las tres son pinturas murales al fresco realizadas sobre yeso negro. La primera imagen que apareció en la pared derecha de la sala de entrada es seguramente la figura de la Virgen del Remedio, acompañada por una pequeña imagen del niño Jesús. Curiosamente, se da la circunstancia de que ésta aparece sobre el lado derecho, mientras que en la mayoría de imágenes que se conocen, la Virgen lo sostiene en la parte izquierda. La imagen de la Virgen está ante un espacio arquitectónico y enmarcada con dos cortinas recogidas. Los colores empleados son blanco, negro, naranja y rojo.

Pintura San Joaquín y Santa Ana.

La siguiente imagen está en la pared central. Puede corresponder a san José, representado en una habitación y enmarcado en dos cortinas. Y, como la pintura anterior, también lleva el niño Jesús en sus brazos, aunque en este caso en el lado izquierdo. Se utilizan solo tres colores: blanco, negro y naranja.

Finalmente, en la pared izquierda están, posiblemente, las figuras de santa Ana y san Joaquín, los padres de la Virgen. Están realizadas con colores de tonos más oscuros y, tal vez, por un autor diferente. Como las anteriores pinturas, las figuras están situadas en un espacio arquitectónico. Los colores son blanco, negro, naranja y rojo.

Conservación

Los murales religiosos están ubicados en un edificio que ha sido vivienda y cuartelillo festero, que actualmente está deshabitado. Las pinturas están deterioradas por el hecho de que han estado sobrepuestas a capas de enlucido y fueron picadas en las diferentes reformas que tuvo el inmueble. La única protección que tienen las pinturas es un plástico que las recubre para aislarlas de la suciedad ambiental.

Bibliografía

NAVARRO VILLAPLANA, H. (1985): “Un fresco de la virgen”, Festa, Ayuntamiento de Petrer.

NAVARRO VILLAPLANA, H. (1989): “La capilla de la plaça de Dalt: un testimonio vivo de nuestro pasado religioso”, Festa, Ayuntamiento de Petrer.